La fuente de la vida (The Fountain)

La Fuente son tres historias en una. Cada una de ellas ambientada en un instante del tiempo entelazandose y sirviendonos de hilo conductor unas sobre otras. Es una obra emotiva y muy personal, que sólo puede evocar dos sentimientos contrapuestos: o la abrazas y te dejas llevar por lo que la historia te quiere transmitir, o te aburres inmensamente desconectandote de la obra. Aunque estuché opiniones muy airadas sobre lo mala que era, y la ví casi por accidente, no puedo más que decir que es una Obra Maestra. Como cada película que he visto de Darren Aronofsky. La critica la ha tratado mal. Los propios productores tacharon en guión de “poema sobre la muerte”. Y quizá es la dureza del tema, a la que no están acostumbrados los productores de cine norteamericano. Porque la pelicula es una canción que nos habla del Amor, la esperanza, los sueños, la imaginación. Pero también el dolor, la depresión y por último la muerte.
Es una obra difícil de digerir, con un final que hay que dejar reposar después de un tiempo para encontrar los posos que nos ha dejado. Pero, ¿qué obra maestra es fácil de interpretar?
Como en su anterior película Requiem por un sueño, la banda sonora ha sido escrita por Clint Mansell e interpretada por The Kronos Quartet. En esta ocasión acompañados por Mogwai. La banda sonora es el motivo de esta entrada. No se puede escuchar sin que remueva algo en tu interior, sobre todo si has visto la pelicula previamente. Remueve cada uno de los sentimientos más profundamente enterrados del alma, contandote una historia y llevandote por emociones difíciles de describir. Un disco para los que aman la música y se dejan llevar, aunque sea de vez en cuando…











Dieter Rams junto con Markus Wolfand crean el proyecto 





