La tragicómica historia de un viernes

abr 20 2009

No se puede llamar de otra manera. Después de tener un montón de material preparado y montones de enlaces, fotos y material vario se encorrupta el pendrive (parte) perdiendo la información, oh yeah. Pero lejos de acabar la historia ahí, cuando llego a casa, después de trabajar me doy cuenta de que no tengo el pendrive en la bolsita habitual -¡maldita sea! -. Existian 2 posibilidades, o que se me cayera en el bar donde tomamos algo a media tarde, o en el trabajo pinchado en el ordenador del profesor. Genial. Finalmente estaba en clase, menos mal que mis alumnos son majetes y no desapareció magicamente, un compañero lo recuperó y lo tiene guardado. Allí tenía lo último que he escrito, las modificaciones de plantilla del blog y demás.

Y eso que hago copias periodicamente. Pero hay veces que te coincide justo antes de hacer la copia de seguridad. Maldita sea. Por cierto, ¿por qué narices hacen ahora los pendrives tan pequeños? El mio es poco mayor que una tarjeta de memoria XD…

pendrive_lg

Comentarios desactivados

Comments are closed at this time.