Un año
En ocasiones, cuando hablo con mis chicos, les hablo de las situaciones por las que he tenido que pasar para llegar hasta donde estoy ahora. Nada es fácil en esta vida. Pero si persigues un sueño con la suficiente persistencia, al final llegas a conseguir lo que te propongas. Soy un auténtico seguidor de esa filosofía de vida, con excepciones. Lo que no les cuento es que la suerte, la entropía o como se le quiera llamar, está presente en cada momento y situación que vivimos. La suerte a veces no está de nuestro lado y no nos favorece para conseguir un trabajo, pero también a veces hace que conozcas a las persona más maravillosa del mundo. Pero esto no se lo puedo decir a ellos. Tengo que animarles a que luchen, por lo menos ahora, por sus sueños.
Yo he pasado por cosas muy malas y he tenido bastante mala suerte en muchas cosas de mi vida, la única excepción ha sido M y el trabajo. Nunca he tenido que hacer una entrevista hasta la fecha. Siempre he tenido más trabajo del que he podido asumir y he tenido que rechazar ofertas. Incluso ahora, tengo mucho más trabajo del que debería abarcar, pero no me atrevo a rechazarlo. Mi futuro es incierto. Pero estoy mintiendo de nuevo, hubo una tercera cosa con la que tuve suerte: Mi reencuentro con la pintura y el dibujo.
Algo debió activar un resorte en mi cabeza hace aproximadamente un año que me hizo recuperar de mis estánterias un completo y complejo libro sobre Anatomía humana para artistas. Por que, ¿para que empezar por lo fácil? Me lo puse en la mesa y con un montón de papel retomé los lápices. Desde entonces no he dejado de pintar, con parones, rachas y momentos de bloqueo. Pero me siento afortunado por haber encontrado aquello que llevaba buscando desde hace años y que no sabía que era. Disfruto y sufro pintando, pero me maravilla conseguir un avance aprender nuevas técnicas. Pasar horas buscando la imagen a pintar. Aprender. Me queda tanto camino por recorrer que se me hace abrumador pero no pienso rendirme. He empezado tarde pero pienso recuperar el tiempo perdido.
Hace un año que comencé lo que espero sea mi sueño y lo que me motiva. Dentro de poco tendré mi propio estudio para trabajar a gusto. ¿Qué más puedo pedir?
Una pareja y un trabajo (¡y sin entrevistas!) que funcionan deben ser dos de las cosas más maravillosas del mundo. Sobre la suerte… sí, decide más de lo que nos gustaría admitir…
Bueno, tengo que decir que mi trabajo “normal” no es un chollo, ya sabéis como está la educación, pero vaya, tal y como están las cosas no me puedo quejar.
Gracias por dejarte caer por aquí ;D