maldito mentiroso
Soy un maldito mentiroso. No he conseguido tener el aplomo de bajar el tiempo de trabajo. Esto es ridículo. La sensación debe ser parecida a cuando estás enganchado a algo. Sabes que es malo, eres consciente de ello, pero necesitas la dosis.
Todo se ha convertido en un circulo de realimentación, la serpiente de Uróboros. Me devoro a mi mismo, me destruyo a pasos agigantados. Hoy he llegado tan cansado a casa que la sensación es la misma que cuando te tomas un par de relajantes musculares por primera vez. Las endorfinas me envuelven y abrazan el borde de la consciencia.
Dibujo poco y escribo menos. Es desesperante haber comenzado más de 5 entradas. Buscar el camino que trazan tus pensamientos para terminar desechándolo todo. Ni una idea coherente, ni una sola miga de pan que me retorne al camino. Todo es tan contradictorio que no sé de donde viene todo esto: medicación, cansancio, trabajo, falta de sueño, etc..qué se yo.
No todo es malo. Ya tengo casa. Bueno, y sillones que no es poco. Después de tanto tiempo luchando por ella y la verdad es que mi estado actual me tiene paralizado por completo. El tener por fin mi estudio con luz natural. Crear un auténtico hogar. Pero no sé ni por donde empezar. Me preocupa más la hoja, y la plumilla que hay a su lado. Me sigo agobiando y autoexigiendo. Consumiendome por dentro.
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