eLeer que no es poco
Soy un devorador de libros desde hace años. Pero no desde luego gracias a la industria editorial. Todos los que nos apartamos un poco de los productos mainstream sufrimos del racionamiento y los altos precios. No hace falta leer literatura excesivamente rara, sino simplemente salirte de los libros que inundan las estanterías de los grandes centros comerciales.
Por ejemplo en el terreno de los libros de ciencia ficción los libros llegan con cuenta gotas desde hace más de una década. Además la mayor parte de lo que llega a las estanterías es material bastante viejo reeditado. Vamos, que se tira sobre seguro. Supongo que los clientes potenciales ya no somos tan numerosos y no compensa traducir y publicar títulos nuevos. Pero el problema es que tampoco se reedita muchísimo de lo ya publicado y la única manera de acceder a esas obras es mediante el mercado carísimo de segunda mano o las redes p2p. Y aunque no soy muy amigo de utilizar estas últimas para acceder a libros es la única manera que me ha quedado en los últimos años. Y es que han pululado grandes grupos de lectores muy interesados en acceder a literatura y se ha topado con la imposibilidad de encontrar cientos de libros.
Dentro de estos grupos, la gente a contribuido de manera altruista a digitalizar libros descatalogados desde hace años para ponerlos a disposición de todos. Creo que el autor tiene derecho a ser recompensado por las regalías asociadas a sus obras pero, ¿cómo puedes pagar por un libro cuando hace más de 15 años que no se edita en tu país y los derechos los tiene una editorial sin usarlos?
No está muy claro que el tema de los ebooks despegue a corto plazo en España, pero aunque nunca sustituirán a los de papel es una importante alternativa para la reedición de estas obras. Además el tamaño de las casas parece que mengua tanto como crecen los precios. Realmente no tiene sentido seguir almacenando ediciones de tapa blanda de cientos de libros para ser leídos un par de veces a lo sumo.
¿Y a qué viene todo esto? Pues a que aunque llevo ya algún tiempo siguiendo la evolución del tema de los ebooks no me había planteado su compra, hasta ahora. Después de mucho consultar páginas sobre las distintas alternativas y modelos existentes me he acercado a un par de grandes superficies para verlos y tocarlos. El resultado ha sido descorazonador. La mayor parte parecen construidos con plastico tan malo como el peor de los juguetes de un bazar chino. Los botones ofrecen mucha resistencia y no se ha prestado ninguna atención a la ergonomía. Malos conectores y un acabado de una simple maqueta.
Las alternativas se han reducido a tres dispositivos: Papyre 6.1, Sony PRS y Kindle. Las ventajas de los dos primeros son la compatibilidad con montones de formatos y posibilidades de expansión mediante tarjeta de memoria. Pero el primero es tan bonito como el guardabarros de un trailer y poco ergonómico. El Kindle tiene el problema de aceptar muchos menos formatos y no disponer de posibilidad de expansión pero después de indagar por la red he encontrado el software libre Calibre, que transforma cualquier formato entre ellos y me permitiria trabajar con el Kindle sin problemas. Además el nuevo modelo que sale a finales de mes tiene ya 8 gigas de memoria, más que de sobra para almacenar una biblioteca universitaria y los acabados son exquisitos. A todo hay que sumarle que cuesta la mitad de muchos de los modelos que se ven por las tiendas.
¿Alguna sugerencia sobre que eReader comprar?
Comentarios desactivados