El arte de ahogarse
The Art of Drowning from Diego Maclean on Vimeo.
Simples trazos de pluma. Una animación fantástica y un poema sobrecogedor. No hace falta más.
vía: fogonazos
The Art of Drowning from Diego Maclean on Vimeo.
Simples trazos de pluma. Una animación fantástica y un poema sobrecogedor. No hace falta más.
vía: fogonazos
Powered by Twitter Tools
Llevo unos días un poco melancólicos. De repente han vuelto a mi memoria un montón de caras y nombres de personas que se han ido disolviendo en la memoria. Personas importantes por un motivo u otro. Amigos con los que he compartido horas y horas de estudio en la biblioteca y con los que me he tomado cien cafés. Y simplemente pierdes sus teléfonos. Sí, porque en aquel entonces no estabamos en contactos por redes sociales. Apenas empezaban a utilizarse masivamente los móviles.
Pero la síntonia en muchos casos a desaparecido. Y esa necesidad de reencuentro no es correspondida siempre. Hay gente que está casada, que tiene otras vidas, que han tenido hijos, que han cambiado de ciudad. Hay personas con las que intercambias una mirada al cruzarte con ellos en un restaurante pero no te atreves a hablar porque, ¿de qué hablas con una persona que compartía mesa de estudio hace 15 años?
Será el frío, será mi cabeza, pero están volviendo a la superficie un montón de recuerdos embotellados y conservados. Quizá un poco más dulces por el paso del tiempo. Aunque no todos son de buenos momentos. Pero son momentos que me han llevado hasta aquí. Y tengo muchas cosas que agradecer y muchos momentos compartidos que recordar. Quizá no todos quieran abrir un par de recuerdos embotellados, pero seguro que hay alguien que sí.
Mira que odio que utilicen la dialéctica para evitar decirme las cosas a la cara. Pues en el trabajo tengo que soportarla sí o sí, y aunque me recomiendan que la utilice para poder decir a un alumno que es un cerdo por no ducharse, a mí no me sale. O sea que tengo dos opciones, o callarme que es lo que suelo hacer o decir alguna burrada que también lo suelo hacer.
Hoy pongo un video porque lo necesito y porque este es mi blog y pongo lo que me da la gana. A estas alturas creo que lo lee M, 15 personas que buscan información sobre el kindle y un matrimonio de ardillas del retiro con lo que tengo bastante libertad.
Estaba hablando de la dialéctica. Hay 2 tipos de psiquiatras, los que son unos hijoputas, que hay muchos, tantos como psicólogos y los que son hasta buenos pero usan la cara de poker y utilizan la dialéctica. Hoy en una revisión de tropecientos meses me ha dicho algo que quizás a otras personas se la pelen pero a mí me ha partido en dos, y eso que ya me la dijo otra vez: “tienes que ser consciente de que posees una fragilidad que va a acompañarte el resto de tu vida, la medicación mejorará tu calidad de vida…”. Vale, soy un jodido Monk de la vida, pero que te digan eso significa que no hay camino de retorno, y eso señores no me ha gustado nada que me lo digan tan directamente después de algunos rodeos.
Pero bueno, al menos estoy bien, de momento. Proximamente un especial locos, perturbados y otros personajes.