El original diseño de este reloj no sólo queda patente en el diseño de los diales analógicos, sino en el sistema para programar la hora de la alarma. Para ponerla será necesario conectar unas pequeñas bombillas en los lugares apropiados para la hora y los minutos. ¡Pura tecnología steampunk Neo victoriana!
Una de las cosas que más me fascina de la pintura en general es que el efecto final no depende únicamente del pintor sino de la mezcla imperfecta de los colores. Esa falta de control sobre el resultado final permite descubrir resultados inesperados y maravillosos.
El Tall painting como lo han llamado es llevar esto hasta uno de sus máximos exponentes. Me recuerda una manualidad que hice en el colegio utilizando barreños y echando en ellos óleos al azar. Lo mezclabas todo aplicabas la carpeta y ¡voilá! te quedaba una carpeta totalmente única y casi siempre preciosa. En este caso se crean meta-cuadros dejando caer cantidades ingentes de pintura acrílica muy espesa. El resultado es muy muy bonito y colorista.
Pequeños insectoides fabricados con mecanismos de reloj, casquillos de bala, latón, aluminio, pequeñas piezas recicladas y mucha habilidad e imaginación. Parece que el imaginario Steampunk no tiene fin y más con gente tan creativa. Aunque algunas de estas obras pecan todavía de ser un poco amateur, se nota la progresión en calidad y terminaciones que el autor está consiguiendo. Estoy seguro de que va a crear cosas maravillosas si continua trabajando en la línea de los “bichos” creados hasta ahora.
Por supuesto, es imposible ya a estas alturas comprar uno…
Las esculturas de Eva Funderburgh son pequeños seres imaginarios que parecen sacados de nuestros sueños más extraños. Aparentemente sus destacados dientes, sus formas indefinidas deberían crear una sensación de monstruos o bichos de cuentos de terror, pero todo lo contrarío. Cada una de sus pequeñas creaciones parecen sacadas del imaginario de Miyazaki, pequeños animales escondidos detras de los muebles de nuestras casas y que se encargan de provocar los extraños ruidos de la noche.
Las texturas finales se crean mediante el uso de una antigua técnica japonesa para el cocido de la arcilla llamada Woodfiring, en la que se cuencen en grandes hornos las piezas mediante el uso grandes cantidades de fuego de leña. El resultado es esa textura tan característica y esos colores entremezclados, que dotan a sus piezas de vida y textura natural. Pero en algunas de ellas va más allá y las dota de pequeños sistemas de iluminación, como la imagen que ilustra este texto, donde cada una de las copas de los mini-árboles se iluminan para dar vida a la pieza en la oscuridad.
In this new RSAnimate Steven Pinker shows us how the mind turns the finite building blocks of language into infinite meanings. Taken from the RSA’s free public events programme www.thersa.org/events
Además de explicarnos como un número pequeño de unidades de lenguaje pueden construir infinitas palabras y significados, es genial poder disfrutar de los dibujos que va realizando a lo largo de una gran pizarra. Muy divertidos y precisos. ¡Envídia!
No me lo puedo creer, un tal Chris Eckert a fabricado una maquina que te hace tatuajes automáticamente. ¿No es una idea genial? Una mezcla entre clasicismo victoriano y un sistema de alta tecnología controlado por ordenador.
De momento solo funciona usando bolígrafos pero tiene muy buena pinta.
Dejo la escuela de pintura por fin. Me voy a tierras más fértiles donde aprender y progresar. La escuela actual es un cementerio, todos se miran y se dan palmadas en la espalda pero nadie aprende, no hay un profesor de verdad que empuje a la gente hacia adelante. Más bien todo lo contrario, por desgracia a mi me ha supuesto el sentirme como un inútil total. Pero bueno, lo que importa es que si las cosas no se tuercen el mes que viene me voy a Artium Peña en la Plaza Mayor. Por lo que me han dicho es la leche y la gente sale muy contenta de allí. Sobre todo preparan a la gente para Bellas Artes, algo sacaré en claro seguro
Solo necesito un trabajo en el que cobre lo mismo que ahora pero trabajando menos horas y con un horario más razonable. Entonces y sólo entonces podría empezar a disfrutar de mi tiempo con la cabeza despejada y las manos llenas de manchas de pintura. Y es que llego demasiado cansado mentalmente la mayor parte de los días como para sentarme en la mesa y pintar un rato. Y lo odio. Odio ver mi vida pasar y solo levantarme por las mañanas para ir a trabajar y volver agotado, cabreado y triste porque no consigo sacar nada en claro.
En fin, lo importante es que voy a aprender mucho que es lo importante yeaaaaaaaaaa