Sinceridad

Que levante la mano a quien no le haya pasado en una entrevista de trabajo.
vía: pordondemeda
Enlaces de interés:

Que levante la mano a quien no le haya pasado en una entrevista de trabajo.
vía: pordondemeda
Enlaces de interés:

No todo van a ser agujas y engranajes en el mundo Steampunk. Hay quien se atreve con la ya casi olvidada tecnología de válvulas para poder crear un reloj digno del imaginario de Terry Gilliam. Para poder visualizar los números utiliza un tipo de válvulas especial, las Nixie. Estás válvulas se crearon para poder visualizar datos en una época en la que ni tan siquiera existía la tecnología led. Estas pequeñas capsulas de cristal están rellenas a baja presión con gas neón y varias superficies metálicas que representan cada uno de los números. Según el número que queramos mostrar haremos que la electricidad pase por una u otra de estás superficies, de manera que al ionizarse el gas se ilumina.
Si a esto le añadimos un buen trabajo de madera y reciclado de piezas y componentes metálicos, tenemos un magnifico reloj de tintes victorianos.
vía: bricogeek
enlaces de interés:
Al contrario que mis contemporaneos y la mayor parte de la gente que me rodea. Aunque he sobrepasado la treintena no me he afiliado al PP. Tampoco al PSOE. Tampoco he cerrado las puertas de la empatía a las personas que no son de mi familia directa. Quizá me levante mañana y de repente sólo me importe mi casa, el precio de los pañales para adultos y que no me molesten por la televisión con noticias de gente que no llega a fin de mes.
Lucho cada día por no perder la esperanza en nuestra sociedad, de verdad que lo intento, pero hoy me he levantado escuchando en las noticias que el neoliberalismo ha arrasado en las elecciones. Después de ver como la codicia y ansias de poder de unos pocos nos ha llevado a una “crisis” global, no se nos ocurre otra cosa que dar el mando del país a los neoliberales. Apostar por ellos es como llenar de gasolina de motosierra de Jason. Pero, ¿cuál es la alternativa? El germen del 15-M prostituido hasta el vómito ha acabado en España con la elección de la peor de las posibilidades.
Al contrario de Spider Jerusalem, cada día pienso más en abandonar la destructiva sociedad urbanita y desaparecer en el monte, escondido en una destrozada cabaña y no sabes más de este mundo que es apaleado y pide más.
Por cierto, sigan el trabajo de Miguel Brieva, su análisis caústico de la sociedad es más acertado que cualquier pasquine manipulado que puedan comprar en el periódico. Parece que está cocinando un nuevo recopilatorio Memorias de la tierra, no se lo pierdan.
Enlaces de interés:

Un hombre sólo, dos hermanas que se creen opuestas, y un circo en decadencia. Tres historias, cinco personajes, y un momento de sus vidas. Los Peces No Vuelan muestra ese instante crucial en el que sus realidades se entremezclan y provocan en ellos una irremediable confrontación. Lukas, decepcionado con la realidad que le muestran sus ojos al despertar, y consciente de su ineludible soledad, sale a la calle decidido a ser alguien y encontrar un final para la historia que escribe. Andrei debe abandonar a su padre y el circo en el que viven para hacer realidad su sueño: ser actor en una gran productora de cine. En esta productora trabaja Julia, una mujer de aparente éxito, hermosa y trabajadora, que no logra entender a su hermana Ángeles, obsesionada en la construcción de una máquina de vuelo. Andrei conocerá a Ángeles, y entre ambos surgirá una inexplicable atracción que acentuará las inseguridades de Julia, apegada a un pasado en forma de urna con las cenizas de su padre muerto. Aurelio, el padre de Andrei, lucha en solitario porque su circo mantenga una tradición familiar imposible. Nadie escucha sus plegarias, salvo Lukas, que va en busca de su sueño…

En un apagar y encender de luces en el escenario te introduces casi instantáneamente dentro de un lugar imaginario, donde tres historias con cinco personajes concurren, se solapan y entrecruzan. Historias reales, con alegrias, tristezas, dolor y carcajadas pero todo introducido en un micromundo imaginario casi de ensueño donde los escritores siguen utilizando maquinas de escribir escandalosas bajo una apagada luz en un apartamento mohoso pero lleno por la imaginación de un artista con grandes sueños e ideas. Mil referencias e influencias se pueden extraer de su estética y su puesta en escena: Tim Burton, Emir Kosturica, Terry Gillian. La realidad y el surrealismo salpicado con el polvo de los descampados donde se instalan los teatros. Todo ello articulado por una escenografía brillante y un decorado maravillosamente simple y bien reutilizado a lo largo de toda la obra. Los actores muy buenos, se nota que la obra lleva mucho de gira y la obra fluye sola y con una suavidad bien engrasada.
Un drama no apto para todos los paladares. Si no tienes imaginación, no tienes sueños o tu vida se reduce a la programación del TDT y los partidos del domingo no merece la pena que la veas, pero si eres de los que sueñan más por el día que por la noche y la compañía actua en tu pueblo o ciudad merece muchísimo la pena. No podría dejar un regusto más dulce en el paladar.
Enlaces de interés: