como una ballena en tierra
Este último mes se me está haciendo muy cuesta arriba. La habitación donde voy guardando los pensamientos incómodos está demasiado llena y la puerta empieza a combarse peligrosamente.
Mi línea de pensamiento no se ha simplificado con la edad. No consigo madurar, pensar en el próximo coche a comprar y mirar las vacaciones en algún lugar alejado para las próximas vacaciones. Todo eso sigue importándome un carajo. Pero lejos de ser algo bueno, me sigue poniendo en un lugar alejado de las personas con las que puedo relacionarme. ¿De qué puedo hablar con personas cuyo único interés es que hacer con el dinero ahorrado o qué hacer el próximo fin de semana?
Sigo haciendo lo imposible confundiendo a unos y otros. Cuando era un chaval resulta que me llevaba mucho mejor con las chicas que con los machotes (Lo que tampoco hizo que me comiera un colín hasta casi la veintena). Ahora me divierto más e incluso soy mejor aceptado entre gente en la veintena que entre los de mi edad para desconcierto de todos. Pero ya no puedo retroceder 10 años. Perdí toda esa inocencia hace tiempo por mucho que intente atraparla con todas mis fuerzas. Y me está matando.
Soy lo que soy porque he pasado por toda la mierda de los último 20 años más o menos. Pero me siento muy triste por no haber tomado otro camino. Por no haber tenido la suerte de que mis cartas fueran de otra manera. En una sociedad donde la juventud es lo único que importa, siento que he perdido mi oportunidad y que no puedo reengancharme. Soy demasiado realista para abandonar mi vida e intentar un nuevo comienzo. Dejar todo lo aprendido, mis trabajos, mi dinero y lanzarme a intentar retomar un camino perdido hace muchos años.
Ojalá hubiera estudiado un buen bachiller artístico en un centro donde hubiera podido ser feliz. ¿Qué sería de mi vida ahora? A lo mejor no mucho mejor, pero me corroe el sentimiento de perdida y de vacío. ¿Qué espero hacer a mis treinta?
fuente de la imagen: Dark silence in Suburbia

