“L’Amour et La Violence” de Sebastien Tellier. Via: CucharaSonica
Dis-moi ce que tu penses
De ma vie, de mon adolescence
Dis-moi ce que tu penses
Moi j’aime aussi l’amour et la violence
Poco a poco me alejo de la vida que la sociedad me dice que debo llevar. Se supone que tengo 30 años, que soy profesor y tengo un cuadrante con pautas que debo cumplir. Sobre todo en el trabajo la presión en grandísima y de una manera absolutamente absurda. No les interesa que hagas las cosas bien, sino que lo parezcas. Sobre todo que no destaques. Queremos alumnos mediocres, los que destacan de la media son decapitados por el sistema. Necesitan profesionales grises que no hagan que los demás dejen de ser grises para ser negros. Me abruma tanto cinismo.
Si el realismo no estuviera tan arraigado a mi personalidad lo mandaría todo a la mierda y me dedicaría a soñar. ¿No hace falta comer todos los días no? Quizá nunca llegue a nada importante con lo que hago, pero el proceso me hace feliz y es lo único que importa.
Aunque no me puedo quejar, me gusta dar clases y por lo que me llega parece que lo hago bien, por lo menos es lo que opinan los alumnos que es lo que cuenta. Pero vaya, que yo estoy allí pero mi cabeza está en un mundo totalmente distinto. Donde la ventana de mi casa esta llena de luz mientras desayuno y veo como se mueven las plantas por el aire, y al salir a la calle la gente es amable y extraña. Donde no hay bares, sino cafeterías donde la gente toda el té y habla sobre mil temas dejando enfriar sus bebidas. En la calle hay pastelerías, librerías, antigüedades y lugares donde tienen todo lo que puedas imaginar, incluso mucho más.
En ese lugar la gente trabaja para vivir con una sonrisa en los labios. Pero donde la gente sigue soñando y deja una ventana abierta para que los demás puedan asomarse y compartirlos.
Quizá ya no quedamos más que unos pocos soñadores. Y luchar contra la corriente se hace cada vez mas y mas doloroso. Quizá todo esto sea porque quiero huir de la realidad, una realidad que no la identifico como mía porque me parece triste y desoladora. Quizá sea yo quien lo ve todo así, pero necesito soñar tanto como respirar. Necesito escapar del miedo que me atenaza y del que no siempre puedo escapar. Quiero ser feliz, ¿es posible?
A veces todo debería ser tan sencillo como poner el vídeo de Phoenix y dejarse llevar por el sonido de fondo, el ruido de París. Viajar con nuestra imaginación a ese puente y contemplar al grupo tocando la canción sin electrónica alguna y dejarse llevar por la canción. Es estupenda.
Hace un rato he llegado de la boda de un gran amigo. Después de un año terrible, rodeado de fantasmas que les han echo la vida imposible a él y a su ahora mujer, han tenido por fin su día. No soy muy amigo de este tipo de celebraciones, pero me he sentido muy feliz al verles tan felices y sonrientes. Además hemos podido escuchar a los Ramones mientras entraban al salón principal del restaurante. ¿Qué más se puede pedir?
Ahora que parece que ha llegado el invierno coges tu chaquetón calentito, la bufanda que a nadie le gusta pero que a se te envuelve sola en el cuello como un gato. Te pones un gorro, tus auriculares u sales a la calle dando torpes pasos hasta cerrar la puerta del portal. Enciendes el mp3 y sabes lo que vas a escuchar porque es la marea de sentimientos que necesitas en ese momento. Desde entonces la calle se desdibuja y se transforma reinterpretada por la intensidad de la música en ese momento. El aire te empuja y te aprietas fuerte dentro de tu ropa. Una gran hoja se acerca dando vueltas en el aire hasta chocar con tu pierna, sonríes y miras brevemente al tenue sol. Su calor te dice que hoy, estas vivo.
Seguro que el vídeo CHOP CUP, que pongo a continuación lo habéis visto en unos cuantos sitios más, pero lo que parece que la gente no se ha fijado es en el resto de obras que realiza este colectivo, tanto para publicidad como obras experimentales. Cuidado hasta el más mínimo detalle y con una postproducción brillante. Afincados en Londres, cada uno de sus vídeos no tienen ni un fotograma de desperdicio. Echad un vistazo al perfil que tienen en Vimeo, merece la pena.
Una maravilla de canción y encima un videoclip estupendo con un trabajo épico para conseguir un resultado tan espectacular. ¿Os suena? ¿He oido plagio del anuncio de telefónica?