ultimos libros leidos
Larry Collins – Los secretos del dia D
Siempre me ha parecido interesante la historia relativa a la Segunda Guerra Mundial, pero entre unos y otros me he acabado rodeando de libros y documentales sobre ese oscuro periodo de la historia. El libro se centra en el desembarco de Normandía, así como todos los hechos previos y posteriores relacionados con el mismo. Si bien es cierto que es un libro accesible para cualquier persona, peca mucho precisamente de eso, de tratar todo muy por encima sin adentrar en ningún punto. Además añade algunas escenas dramáticas un poco fuera de lugar, tratando de transmitir ciertas emociones. Pero dado el tipo de libro y el tema tratado no tiene mucho sentido.
A parte de todo , pues está bien como lectura ligerita sobre el tema. Pero vamos que como este hay montones de libros mejores y posiblemente mejor documentados, ya que en algunos puntos hace unas afirmaciones no muy documentadas.
La senda del perdedor de Charles Bukowsky
Cuando pasas mucho tiempo dando vueltas por Internet leyendo de aquí y de allí, siguiendo enlaces o buscando en la Wikipedia cosas que te vienen a la memoria de manera pseudo-aleatoria produce que mucha veces no recuerdes como has llegado a una determinada lectura. Es lo que me pasó con Bukowsky. Terminé de alguna manera leyendo su biografía en wikipedia y me llamó mucho la atención: un auténtico outsider que escribió fuera de los circulos comerciales y que vivió buena parte de su vida en la miseria, por hacer lo que le gustaba hacer. Alcóholico y de vida absurdamente disoluta, su escritura es como hablar con un vagabundo: soez y directa.
Elegí este libro simplemente por el título. No se puede esperar nada malo de un libro que se llama La senda del perdedor. Esta novela en parte autobiográfica nos narra la vida en primera persona de un chico nacido en los años 20 del siglo pasado en Estados Unidos. La Gran Depresión asola el país y una familia inmigrante de clase baja no ayuda lo que se dice mucho a crear un triunfador.
Comparar al protagonista de este libro con el del El Guardian entre el centeno es inevitable, no tanto por los personajes protagonistas, que claramente sufren de problemas antisociales parecidos, sino por la manera en la nos muestran las vidas de dos personajes moralmente destruidos. En este caso con un lenguaje directo y obsceno, describiendo con pelos y señales las bajas pasiones, los rincones oscuros de sus sentimientos y arrojandonos a la cara la parte más visceral de un personaje desahuciado.
Quizá no me habría gustado el libro si lo hubiera leido en otro momento de mi vida, pero desde luego fue un acierto leer cuando me estaba recuperando del Gran Bache. En cualquier caso no es apto para todos los públicos y paladares, tiene una digestión pesada
Un fuego en el Sol de George A. Effinger.
Segundo libro de la Trilogía ciberpunk iniciada con el libro Cuando falla la gravedad. El primero me gustó mucho y empecé este con buenas expectativas. No es que el primero fuera glorioso, de hecho el final está un poco pillado por los pelos, pero es una novela negra con pinceladas ciberpunk bastante interesante. Sin embargo, este libro lo he terminado casi a la fuerza. El 90% del libro es paja que no lleva a ninguna parte y no llegaba el momento en el que pareciera que iba a pasar algo de una santa vez. Creo que lo escribió pensando en el cheque que iba a conseguir después del exito del primer libro, pero si hubiera sido su editor le hubiera lanzado el manuscrito a la cabeza. Vale que habla de implantes cerebrales, vale que puedas insertar habilidades en un zocalo de tu cabeza, pero el resto del libro es tan interesante como leerse una revista sobre tractores.
El tercero se lo va a leer quien yo te diga.
Federik Freak, onanist life-style y Like a Monkey por Rubén Fernández
El primero venía en El Jueves, por un euro más te llevabas un librillo con una recopilación de páginas publicadas en la misma revista de esta mente perturbada. Llevo años leyendo la revista y es uno de los nuevos autores que más me gusta. Sus guiones son geniales y divertidos, absolutamente demenciales. En una primera mirada ves el dibujo que no parece gran cosa, pero una vez has terminado de leer la página te das cuenta de que no solamente da igual, sino que incluso la simplicidad del dibujo da mucha más potencia a la historia. Cuanto más leo de este hombre, más ganas tengo de conseguir cosas nuevas. Curioseando por internet llegué a su blog, donde además de poder constatar que es un tipo genial y con una imaginación desbordante, tienes acceso a descargarte el libreto de historietas titulado Like a Monkey, historietas ambientadas en un universo absurdo con personajes demenciales y surrealista. De paso puedes leer en sus entradas historietas descartadas y demás ideas que pasan por su cabeza. Espero seguir leyendo mucho más de Rubén en los próximos años.
Transmetropolitan de Warren Ellis
Y siguiendo con el tema del comic y la novela gráfica, he empezado a leer Transmetropolitan. Colección descubierta a través de Xan en una de sus entradas. Una auténtica joya, que como siempre por estas tierras a pasado sin pena ni gloria por librerías especializadas. Vamos, las tiendas Frikis de toda la vida. Dado que a estas alturas es imposible de conseguir en papel, he echado mano de los infames programas de p2p y he dado con al colección completa en español.
Apenas he leido media docena de tomos y estoy enganchado a la historia. Al principio el dibujo se hace un poco extraño, muy de los 90, muy estrafalario y agresivo, pero tras leer el primer libro te das cuenta de que el dibujante no fue elegido al azar, es capaz de transmitir mucha energía en los personajes y las escenas utilizando ángulos extremos, un movimiento y expresividad de los personajes muy difícil de encontrar en cualquier cómic. Puedes imaginar perfectamente el golpeteo de las teclas de Spider Jerusalem escribiendo una de sus columnas, mientras el humo del cigarro entre sus labios inunda la habitación.
Lo malo de comenzar a leer una serie de la que conoces de antemano el número total de tomos es que tienes que dosificar las tomas. Sabes que hay lo que hay. No quiero consumir toda la obra muy rápido, es demasiado buena. Es difícil que se vuelva a ver un cómic tan transgresor y políticamente incorrecto como Transmetropolitan. Habrá que tomarlo en dosis pequeñas…
