Antes de cualquier compra, es bueno acudir a un profesional de la calefacción, sobre todo si es un RGE (Garante profesional reconocido del medio ambiente). para beneficiarse de la ayuda estatal . “Atención”, advierte Cyril Boiron, “no se trata de sustituir una caldera idéntica, sino de dimensionarla según las necesidades, pero también según la casa y en particular su aislamiento. De esta manera, funcionará en las mejores condiciones y generará ahorros de energía”. Depende del profesional dimensionar la potencia y el modelo según el tamaño de la vivienda que induce el volumen a calentar. La región también influye en la elección de la caldera, es necesario tener en cuenta el índice de temperatura exterior que es, por ejemplo, 12 en el norte de Francia contra 7 en el sur y, por último. El aislamiento de la casa traducido por el coeficiente de consumo de energía, que oscila entre 1,5 para una casa bien aislada, y 2 para una vivienda mal aislada, obviamente pesa en la balanza. “Es importante pasar por un profesional”, coincide Elisabeth Trocard, “para elegir la potencia adaptada a su casa, porque si no es suficiente, la caldera funcionará en exceso con radiadores que no calientan lo suficiente pero también una factura de energía más elevada. Y esta no es la única ventaja de acudir a los profesionales. En ENGIE Home Services, los instaladores se encargan de todos los trámites administrativos en nombre de los consumidores para recuperar las distintas ayudas por ejemplo y pueden así ofrecer calderas de condensación a partir de 1 euro para los hogares muy modestos, a partir de 299 euros para los hogares modestos o incluso paquetes de 49 euros/mes durante 5 años, para los demás hogares poniendo este eficaz equipo al alcance de todos”.